Un proyecto sistémico

Una Comunidad Integrada, Una Reserva Sagrada

El proyecto se enfoca en la problemática socio-ambiental existente dentro de un área de 100 km2 en la provincia de Misiones. Dicha región pertenece a la zona de amortiguación de la Reserva de Biósfera Yabotí en donde conviven pobladores locales de diverso origen (brasileros, alemanes, ucranianos, criollos) y cuatro comunidades Mbya guaraní.

Iniciado en el año 2012, se  desarrolla por fases a 10 años vista. Aborda en forma holística las variables socio-ambientales y articula acciones sinérgicas entre adaptación-mitigación del cambio climático logrando trabajar sobre 14 de los 17 objetivos del desarrollos sostenible.

No se persiguen impactos de corto plazo, cada participante configura un actor primario que lo convierte en dueño de su destino.

Planificación estratégica

La diversidad como una unidad en sí misma

El criterio de abordaje sistémico e integrado de las variables bajo consideración (socio-cultural, geográficas, eco-sistémicas, desarrollo social y económico, sustentabilidad y sostenibilidad, conservación, valor de la biodiversidad genética, acceso a la educación formal, relación ganar-ganar hombre-naturaleza) permiten que el proyecto adopte una tendencia natural consolidándose como una consecuencia previsible y consensuada por la misma comunidad.

La conservación de la naturaleza es resultado de la dignidad y conciencia de los hombres que habitan en ella, por tal motivo, el proyecto KP apunta al legado de la autogestión con el fin de evitar cualquier sensación de abandono y frustración por parte de la comunidad local.

El objetivo final es la sostenibilidad económica de las familias y comunidades mediante ingresos constantes y diversos. El proyecto se articula a través de programas específicos basados en 2 ejes principales: “Desarrollo Humano” y “Conservación del medioambiente” alineados a los principios de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, Agenda 2030 y los 17 objetivos de desarrollo sostenible.

Conservación y restauración de la selva paranaense

...y cómo todos podemos involucrarnos en ello.

La Reserva Aponapó dispone de 54 árboles nativos certificados como banco de germoplasma. A partir de las semillas recolectadas se producen alrededor de 10.000 nuevos árboles al año en el vivero de la reserva. La implantación futura de estas especies se relaciona con 4 objetivos específicos:

  • Estimular la conservación y recuperación de bienes y servicios naturales tales como la protección del suelo, de cursos y nacientes de agua, provisión de biodiversidad, bosques como reguladores de inundaciones, del cambio climático y la restauración de corredores biológicos, dentro del marco del Programa de Educación Ambiental.
  • Restauración de áreas degradadas por extracción no sustentable de madera y/o en zona de cultivos abandonadas.
  • Restauración de propiedades que adoptan un manejo sustentable del suelo propiciando la creación de reservas naturales privadas.
  • Elaboración de estrategias de compensación y neutralización de huellas ambientales de Empresas, Organizaciones y eventos.

Kaa´guy Porá

El proyecto se implementa en el sector sur-suroeste de la Reserva de Biósfera Yabotí (sujeta al programa “El hombre y la Biósfera” de la UNESCO), dentro su área de influencia y amortiguación, en donde se asientan las aldeas guaraníes de Pindó Poty, Jejy, Jejy Miní e Yryapy, las colonias rurales La Flor, 2 de Abril, San Miguel y Paraje La Bonita, Departamento Guaraní, Municipio de El Soberbio, provincia de Misiones.
En conjunto constituye una superficie aproximada de 100 km2 donde conviven y se relacionan alrededor de 300 familias de colonos rurales y 800 pobladores originarios de las comunidades guaraníes mencionadas.